31/12/2007 >Por
fin he conseguido retomar el blog
que dejé abandonado
hace ya cuatro meses. Ante todo disculparme, no tuve Internet durante
todo éste
tiempo.
Hoy
es un día muy especial para escribir; se acaba el
año y sería
el momento de hacer un pequeño balance, pero tampoco tengo
mucho tiempo así que
me detendré en un sólo acontecimiento:
Hugo
Chávez perdió el referéndum que
había convocado; mi opinión:
se las quiso colar a los venezolanos y no le dejaron. Vamos a ver, la
mayor
parte de las propuestas que estaban incluidas en la consulta eran muy
buenas:
reducción de la jornada laboral, avance en el reconocimiento
legal de los
modelos alternativos de propiedad, etc. Pero me da que pensó
que si sumaba a
esa propuesta la posibilidad de las reelecciones indefinidas y cierto
grado de
concentración de poder en la presidencia frente a la
cámara, el pueblo lo
aprobaría. Le salió mal. Suele ocurrir que cuando
a uno le cuentan una misma
mentira mil veces, termina considerándola verdad y la
mentira repetida hasta la
saciedad por la prensa reaccionaria internacional al respecto de que
Hugo Chávez
gobierna de forma autocrática Venezuela, nos lo hemos
terminado creyendo. Creo
que este referéndum fue una prueba clara de que Venezuela es
una democracia
consolidada donde el pueblo es el que tiene la última
palabra, mucho más que en
otros países que presumen de desarrollo y libertad. Toda esa
élite
internacional de reaccionarios neoliberales ha
comenzado a descorchar botellas de champán
demasiado
rápido, dan por muerta la revolución bolivariana
atribuyéndole, muy erróneamente,
a la oposición el triunfo en el referéndum. Vamos
a ver, en primer lugar, la
revolución bolivariana es un movimiento de inmensas
proporciones con una
cantidad inmensa de gente pensante y activa que la trabajan
día a día, no un
conjunto de seguidores fanáticos de un líder
iluminado como nos tratan de hacer
ver muchas veces. En segundo lugar, la victoria del no ha sido por la
mínima,
por lo que toda esa algarada en torno a la pérdida de
popularidad de Chávez se
cae a poco que uno mire las cifras. En tercer lugar, el no
jamás hubiera
triunfado sin el apoyo de un amplio sector del bolivarianismo,
que aspira a que el chavismo
sobreviva a Hugo Chávez
y que apuestan por una mayor descentralización del poder
frente a la
concentración que se proponía éste.
Por todo ello, creo que cada vez hay más
periodistas y tertulianos por el mundo que, en vez de analizar la
actualidad
tal cual es, se dedican a confundir sus deseos con la realidad y a
predicarlos
en sus medios de comunicación. Queda Chávez y
bolivarianismo
para rato.
Bueno,
hasta aquí el post del regreso, que tengan una feliz salida
y entrada de año y que el 2008 nos de alguna sorpresa
agradable en actualidad
internacional.
Nota:
Si, ya sé que he nombrado a Hugo Chávez y no hice
referencia
al “¿Por qué no te callas?”
pero, con todo el respeto que me
inspira mi jefe de estado, que un monarca nombrado a dedo por un
dictador calle
la boca a un presidente elegido democráticamente, no me
parece algo tan gracioso
como se ha querido hacer ver, en fin.